La importancia del CO2 en el mercado eléctrico
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4 diciembre, 2018
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La firma AleaSoft, experta en el desarrollo de investigaciones y previsiones, ha analizado la influencia de factores externos en el mercado eléctrico. Teniendo en cuenta datos de ICE y OMIE, ha puesto el punto de mira en el precio de los derechos de emisiones de CO2, es decir, la tasa que las industrias contaminantes tienen que pagar por liberar a la atmósfera dióxido de carbono.

Las industrias adquieren los derechos de emisiones en las subastas estatales, pero también tiene la opción de comprarlas en mercados secundarios, cuando una determinada industria no los necesita o pretenden sacar un beneficio vendiéndolos más caros.

El objetivo de este pago es que la transición para producir energía eléctrica mediante tecnologías menos contaminantes sea más rápida. Al mismo tiempo permite que aquellas tecnologías que contaminan más, sean menos rentables.

El pago de estos derechos de emisiones de CO2 son un coste extra para las centrales, que repercute directamente en el precio de las ofertas de estas tecnologías. El precio de los derechos de emisiones EUA para diciembre 2018 empezaron el año cotizando por debajo de los 8 € por tonelada de gas emitido. Este precio ya se había encarecido bastante desde los 5 € en que estaba situado hasta julio de 2017, y alrededor del cual ya llevaba varios años negociándose. Desde entonces, la carrera alcista ha sido imparable, hasta alcanzar su máximo en 25,23 €/t el 10 de septiembre. Una subida del 223% en menos de nueve meses. Este aumento del precio de las emisiones, ha venido acompañado por un incremento del precio del mercado eléctrico ibérico del 42,6%.

AleaSoft prevé que para 2019, el precio de los derechos de emisiones de CO2 suba. La entrada en funcionamiento de la MSR (Reserva para la estabilidad del Mercado) permitirá a la Unión Europea impedir la caída del precio de las emisiones, y hacer que se convierta en una herramienta para acelerar la descarbonización de la producción eléctrica y conseguir los objetivos medioambientales de 2030.

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